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Un serpentario de emociones te hacen ir y venir entre el bosque de mi casa y tus entrañas. Adivino que…
Se encontraron una semana de tres domingos, y al segundo abrazo nadaban a la deriva. Una marea desenchufó los cables…
Anclado debajo de mis cejas. Mis ojos hacia adentro recuerdan tus ojos. Olvido. A diario te olvido. Mis noches ausentes…
No existo. Me he desarmado de adentro hacia afuera, he dejado la piel en esos besos, he sacado las palabras…
Dejó de llorar cuando le quedaban doce lágrimas para secarse por completo. Días después de ver como moría cada uno…
De frente el árbol y otras casas: todo es gris y absoluto. Un silencio enorme precede el desastre de la…
Como un pedazo de flor vencida, una caja de cartón mojado o unos lápices sin punta, voy deshebrando mis pieles…
Compró un helado, salió de la tienda, se subió a su bici y se echó a andar. Eran las 12…
Hace cuarenta minutos que giramos en círculos sobre el D.F. Parece que peinamos el smog con nuestras alas. El señor…
Con la capacidad de moverse totalmente inactiva, con los ojos detenidos en la luz titilante y los dedos partidos en…
Así pasó el martes apretado, donde la lluvia acompañó la tarde, deshilachando cada palabra entre cervezas y ruido. Un par…
No lloraba, no gritaba, no pedía nada. Su garganta estaba seca de pensar soluciones inexistentes, sus manos dormidas de apretar…