Inmediatamente pensamos que la sombra es causa de la luz sobre nosotros.
Se nos olvida el detalle más importante.
Terrible costumbre.
No pares, ¡sigue leyendo!
Cuando comience el fin de esos tres minutos que parecieron eternos, empieza a limpiarte las lágrimas y los mocos. Quítate de la cara…
Por la boca muere el pez. El pez nada en el agua y en el agua la boca cerrada. Abre la boca, pesca…