No eres tú (después de la tormenta)
Es el ruido, es la ciudad, son los autos y las personas. Es el miedo al desorden que provoca planes fallidos que provocan caos. Es un círculo vicioso. Son las cuentas por pagar y las deudas por adquirir. Es la…
Es el ruido, es la ciudad, son los autos y las personas. Es el miedo al desorden que provoca planes fallidos que provocan caos. Es un círculo vicioso. Son las cuentas por pagar y las deudas por adquirir. Es la…
Mecido por la inmensidad forrada de voces azules juego a hacer sombras luminosas sobre el mar. Mis dos manos izquierdas me restauran.
El sonido cerebral suena y hiere, me digo: calma, deja pasar, que la emoción recorra el cuerpo pero que no mueva que pase . …
Abro los ojos. Apago la alarma. Prendo la televisión. Checo mi Twitter. Me levanto de la cama. Hago pipí. Me meto a bañar. Me pongo crema. Me peino. Me pongo una bata. Tiendo la cama. Me pongo la ropa. Fumo…
Qué bonita la calma cuando llega, lástima que haya tardado tanto en llegar. La esperaba desde hace tiempo. Tirada entre las sábanas miraba a la ventana y te inventaba; te dibujaba con la punta de mis dedos. Te parecías mucho…
Soy humano. Soy el eslabón más alto en la cadena alimenticia. Soy el creador por antonomasia. Soy el destructor de recursos, el magnificador de ideas, el carnívoro majestuoso. Soy el procreador, el amante y el adúltero. Soy el que nada…
Tengo tu rostro tan cerca. Tan cerca que tu aliento entra en mi nariz. Yo miro hacia arriba, sólo está tu cara llenando mis ojos. Esta mirada está hecha de tenerte tan cerca. La calma, dicen, es el ojo del…
“La calle fue quedando poco a poco desierta. Los espectáculos habían empezado en todas partes, creo. Sólo quedaban en la calle los tenderos y los gatos”*. Y yo sólo esperaba a que le llegara su hora a tu indiferencia, que…
Según los viajeros, un pueblo como Atongo de Abajo siempre se ha distinguido por ser aburrido. Los jóvenes sueñan con irse a trabajar a Estados Unidos y ahí emborracharse, tener sexo y andar de fiesta en fiesta. La mayoría de…