Alientos de tedio y deseo
Bocanada de tedio. El suspiro se teje, se enreda y se disuelve. Ese blanco vértigo, abismo de sensaciones que atraviesan, sin diques ni represas. Flujo, sólo flujo. Mis ojos miopes no precisan forma ni figura; toda blanca confusión se disipa…
El suspiro de Kokoshka
-Mira, Katia, eso que ves allá a lo lejos, no es una pintura, sino tu querido Moscú. -¿Lo dices en serio? Jamás creí que un artista tan vilipendiado como tú pudiera cumplir mi sueño de regresar a mi ciudad natal…
Entre buñuelos y suspiros
La conocí en la panadería. Detrás de los suspiros y los buñuelos esperaba que le dijera qué quería comer. Sólo por eso empecé a llamarla "suspiro". Ojos café casi negros, piel tersa de bebé moreno, cuerpo de modelo que no…
La casa de mis sueños
Te escribo esta carta con el pensamiento. Pocas cosas han cambiado desde que te hice a un lado de mi vida. Sigo aquí. La casa de mis sueños está callada y somnolienta. Y no es mi culpa ni la tuya,…
Los hay negros…
¿Y para qué un auriga? El deseo no llegará lejos, será vaivén y una indecisión postergada. Pies suspendidos, aterrados de contacto, anclados en la inmovilidad de los violentos vientos que le robarán sus alas. Una grafía de tierra de cuyo…
El suspiro de los desencantados
Ella: Juguemos de nuevo, ahora a que suspiramos juntos. Él: Mejor sigamos jugando a que estamos muriendo juntos. Ella: Pero será mejor si salimos. Así todos en el mundo exterior sabrán que nuestro juego es divertido y nos envidiarán. Él:…
Fue como ahogarnos
(Del lat. suspirĭum). 1. m. Aspiración fuerte y prolongada seguida de una espiración, acompañada a veces de un gemido y que suele denotar pena, ansia o deseo. No sé qué era lo nuestro, se sentía como pena, sudaba como…