Principe de nada
No soy príncipe de nada. Poseo dos ojos, a veces he poseído algo de tierra, algo de semillas. ¡Qué felicidad! A nadie tendré que darle cuentas de mis hechos. Pero, ¿y si poseo más que nada ? Sé que poseo…
No soy príncipe de nada. Poseo dos ojos, a veces he poseído algo de tierra, algo de semillas. ¡Qué felicidad! A nadie tendré que darle cuentas de mis hechos. Pero, ¿y si poseo más que nada ? Sé que poseo…
Detente en la casa verde, frente al muro de tezontle que dice «cuidado con el perro”», justo enfrente se encuentra una casa amarilla, cercada por arbustos y sepultada entre botellas de plástico. Parece sola, pero hay una vieja viviendo en…
Elusté Doyo se encuentra cada día en el breve oleaje que le refleja desde el recipiente de ocasión. Contempla con afán los mares rojos, golfos amarillos y océanos traslúcidos cuyas mareas controla y absorbe como luna supernova. Las doctrinas filosóficas,…
Lissette no tenía cabida en aquél grupo. Siempre fue considerada una hormiga rara entre todas las hormigas. Salía temprano como todas las demás, trabajaba al unísono del grupo, pero se reusaba a acarrear cualquier cosa. Apenas se descuidaban, se encaminaba…
En los pliegues de la montaña se extiende un conjunto de construcciones, ladrillos y baldosas color carbón. Si se recorren sus caminos, sus subidas y bajadas, sus desniveles y sus curvas abruptas, se siente el viento doblar en las esquinas…
Son las siete de la noche y una mano sujeta con fuerza el muslo de María. Ella mira de reojo y lejos de causarle molestia desea que la mano la posea y se vuelque vertiginosa en su entrepierna. Una minifalda…
Nadie se preocupó, lúnico que necesitaba era que lo cuidaran; nadie lo cuidó, lúnico que necesitaba era que lo amaran. Cuando nació, su madre ladró y, Lúnico, sangre de perra lamió. Pobre. Lúnico sacaba la lengua cada mañana y algún…
Me miraban, yo sé que lo hacían, y mientras todos se llenaban de odio y envidia yo, el único, el ser inmortal entre los mortales, sólo me reía. La historia iba a repetirse una y otra vez. Nadie podría evitarlo,…
Oí gritos y a una persona toser a mi espalda. Perdí la cabeza; no quería morir ahogado por la multitud. Corrí todo lo que me dieron las piernas, jadeaba. Atravesé el lugar y me escondí en los baños. Quedaba todavía…
Tara intentaba sonreír con la mejor de sus caras, estaba acostumbrada a fingir y las pastillas la ayudaban a que la realidad no se le notara. Esa mañana sintió ganas de cocinar tarta, de preparar café y de ver a…
El instinto gregario, el afán por estar juntos. Coordenadas paralelas, eso que llaman «la época». Hacer historia, pasar desapercibido. Ignorar al pasado, hacer como que construyes un futuro sin estar viviendo el presente. Descartar lo inmediato, sobrevivir entre fiestas, gritos, excesos……
Cuando está recostada en la cama mirando a Milo, quien descansa boca arriba con los labios semiabiertos, la barbilla temblando imperceptiblemente al tiempo que su pecho y sus manos, una sobre su pequeña teta izquierda y la otra sosteniendo la…
Seres aerobios y anaerobios con cara de cíclope y hasta de ninja. Lombrices que se arrastran sobre el limo fértil, ese que como pasajero nunca paga peaje a los ríos. Lluvia y helechos con sus esporas minúsculas vertiéndose sobre la…
El fracaso del Proyecto Humanidad no sorprendió a nadie (de hecho todos lo esperaban) aunque de pronto se sintiera en el ambiente una fe incierta; dejo de ingenuidad necia y abatida. Se quería creer que en esta ocasión, quizá la…
Éstas son las últimas cosas –escribía ella–. Desaparecen una a una y no vuelven nunca más. Puedo hablarte de las que yo he visto, de las que ya no existen; pero dudo que haya tiempo para ello. Ahora todo ocurre…
A veces el amor es tan ágil que nubla los sueños de colores, desviste las pieles en trocitos-texturas de rojo y los calcetines cambian de forma a las dos de la mañana. Una habitación perfumada de sexo a las tres…
Nadie sabe querer, porque no hay un método; nadie sabe querer, porque no hay formula; nadie sabe querer, porque no hay guión establecido; nadie sabe querer, porque no hay reglas. El amor, en su etapa contemporánea, pertenece a un ser…
Señor de esta tierra herida/ llegamos hasta ti con la mirada sucia de cenizas/ y nublada de tanto desconsuelo/ de no encontrar sino el espíritu herido de tanto golpe/ de tanta infamia Haz que la justicia/ tenga la misma estatura…