Desde el respaldo de la sillaEsto de olvidar ropa tuya en mi casa se nos está haciendo costumbre. Al principio no me pareció más que un simple descuido, hasta una casualidad si quieres…
Un único y singular anheloEmpaquetado en una saturada capa de acontecimientos poco apocalípticos y más bien parcos, grises y desmotivantes, me siento fortuitamente frente a la luz de una vela. Al tener…
El límite de lo inciertoNo los mires. Guarda el espejo y finge que has encontrado un desperfecto en tus manos. Las ves y recuerdas que nunca has sido buena para colorear: eras…
Priscila en el empedradoLo sabías, bien lo sabías. Volviste a soñarlo como cada noche desde que decidiste que él sería el hombre, tu dios astado: el alce blanco que entra en…
I think I’m paranoidMe devoran todas las miradas que se adueñan de mi tiempo. Los azulejos quebrados rebuscan entre el frío los restos que mi piel ha repartido en el viento…
TulipanesA veces morir no es suficiente, a veces el olvido no tiene esa contundencia necesaria para que la muerte resulte suficiente, a veces los brazos se pierden de…
El cordónEl dedo atado con un cordón, para no olvidar. Un cordón que le robé a tu zapato izquierdo la última vez que te vi. Ni siquiera pensé si…
¡Que venga!Alguien piensa que las palabras con h intermedia la adquirieron porque dios les sopló encima o porque les tocó el alma. Esa h tan muda es un aliento…
No somos nadaEstas últimas semanas he estado redescubriendo a Tons on Tails, se han convertido en mi grupo favorito del momento. Recordaba un par de canciones de ellos de los…
Ana & NellyLa disco giraba alrededor del rojo intenso de un viejo bombillo. El sopor y el denso vaho de humanidad eran fáciles de ignorar dado el increíble sonido que…
GabrielGabriel es un ser de luz, bondadoso, sabio y caritativo. Se desplaza a cinco centímetros sobre el suelo, nunca tocando la tierra negra que pisamos a diario. La…
Esto no es una pipaHe estado pensando mucho en el amor últimamente. Bueno, sobre todo en las personas enamoradas. Yo ahora no estoy enamorado y me alegro de no estarlo. Cuando veo…
JotaMe pego la taza de café caliente al pecho. Calentar la congoja, que al menos al tacto haya algún indicio de lo confortable. La congoja —esta, la mía—…
Ahora retumban los disparosAl final de este cuento el niño muere fusilado y sus padres, impotentes y ciegos por las lágrimas, escuchan el sonido seco del cuerpo encapuchado contra el cemento…
ParamnesiaConfundida por el olor te sigo hasta la calle que no tiene nombre. Volteo para ver si alguien nos sigue y creo que estamos solos. Te busco de…
El anheladorSé que te pone la mano en la cintura cuando te besa. Por ahora. En dos días la tendrás en tus nalgas todo el tiempo. También sé que…
Con los hilos de fueraEl azar domina los hilos de los que cuelga el destino. No se sabe si es el dedo gordo del pie izquierdo lo que le lleva a caminar…
La esencia muertaPorque los anhelos son la filosofía radiante del espíritu, formulan un carácter fabuloso del sentido; estimulan la voluptuosidad ante las formas. El árbol desorbita a la percepción, le…
A(h!)parecerSólo en la medida en que es lo que puede ser, el parecer resulta, apenas, soportable. No sé por qué cuando inundas mis ojos, mientras escudriñas tu…
ObnubilanteTengo un cigarrillo en el corazón, de filtro quemado y aspiración disuelta. Rasgado a la mitad no sé en qué lugar quedó mi alma. Bajo las uñas cien…
La última canción que no grabasteSabíamos que su voz acabaría por destrozarnos. El día de la grabación el estudio estaba paralizado y expectante, todos anhelábamos verla entrar por la puerta trasera, como siempre…
Amada madre y esposaQuisiera caminar una vez más bajo la lluvia, tiritar de frío, desnudarme al llegar a la casa y tomarme un té caliente. Sentir el calor del bombillo incandescente…