Nostalgia de la idea de hogar
Sendas de Thó Escucha el croar de la luna el bosque entero se ha cubierto de emoción. (No lea usted Khôra, lea a Kant, dígales que igual las mujeres feas son mujeres y vuelva a acostarse a dormir. Observe el cañón…
Sendas de Thó Escucha el croar de la luna el bosque entero se ha cubierto de emoción. (No lea usted Khôra, lea a Kant, dígales que igual las mujeres feas son mujeres y vuelva a acostarse a dormir. Observe el cañón…
Fueron mi fijación por Vanilla Sky y las ganas de dejarte atrás lo que me inspiró. Era julio, hace unos años, cuando la edad aún no pintaba de canas mi cabello. Miré fijamente a través de la ventana del hotel…
En la mitad de la plaza de una ciudad que parece desierto, se despierta con un niño en el regazo. Hace un esfuerzo pero no logra recordar cómo llegó a ella. No sabe si lo trajo la cigüeña, si una…
Cada día comienza igual, ni siquiera tiene sentido que exista un calendario con números y nombres inventados si cada uno empieza igual. Para las doce, la memoria se le ha ido de nuevo y llega ese caos que se desliza…
Aún recuerdo la primera vez que nos vimos: venías bajando la escalera, con tu suéter morado y tu collar de bolitas de colores, y lo primero que hiciste fue caminar hacia mí. Fue como si nos conociéramos de hace tiempo,…
A. K. hace lo mismo en cada uno de sus cumpleaños desde que tenía veintidós. Se levanta con todo el ánimo del mundo y se autodestruye en menos de seis horas. Comienza con un güisqui en ayunas y termina ebrio,…
La página web era lo único que le quedaba al escritor, pero nadie lo sabía y ese era el problema: ya nada lo iba a sacar de la mucosidad negligente de su destino fatal, sólo pendía de eso sosteniéndose con…
Todos creíamos que jugaba a ser ciego pero no, no era un juego. En el seminario, pronto nos contaron su historia. Se le había pedido la fe más grande, la humildad más férrea; y entonces, un día, desesperado por su…
Hola. Así se sentó la Duda entre el té verde y el café, entre el río Amarillo y el Danubio, entre Buda y Dios. Hola, les dijo de nuevo. Conversen como suelen hacer en las clases de mandarín. Prometo que…
Mis manos han vivido más que yo. En ellas deposito mi confianza. ¿Si no fue con manos expertas, con qué?/El demiurgo nos moldeó. Recoges la flor hermosa de temblorosos llantos. Entre tus manos la tomas y alzándola dices: «Se abren…
Se sienta ahí en ese lugar cada jueves, cuando el museo está por cerrar. Frente al retrato de Ione Robinson, a las 5:15 pm, una vez por semana. Piensa que irse a confesar es importante —necesario, de hecho— pero no…
Abordé el taxi y le pedí al chofer que se dirigiera al hospital lo más rápido posible. Fingí estar alterado, con esa actitud que invita a quien se encuentre cerca a preguntar sobre los motivos de su visita al médico…
Lo único que me queda es confiar. En este ramo no se puede hacer otra cosa. Puedes estar a la expectativa de lo peor o lo mejor; yo elijo lo segundo. Es más fácil dejarlo todo a la buena fe…
Me besó. Su mano recorrió mi espalda, mis glúteos, y luego subió hasta mi nuca. De la nada sentí su palma sobre mi seno izquierdo y luego sobre el otro. Me distancié ligeramente pero él me cercó la cintura con…
Algún día vendrán a rescatarme, pese a que ya hay demasiados barcos en altamar que estorban el recorrido de los mensajes de auxilio que envío en botellas de vidrio desde esta isla desierta.
*Esperar es desear que algo suceda; confiar es más rotundo, es esperar con firmeza y seguridad. La luz del sol apenas ilumina el borde izquierdo de la plaza, dejando el patíbulo a la sombra. El hombre también reposa en la oscuridad…
Todo era cuestión de tiempo, de plazos cumplidos y nuevos desasosiegos. Siempre era así, no importaba cómo eran los sueños ni cuáles los deseos, nunca se haría mi voluntad. Y así, la vida, simplemente la fe ciega, las preguntas muertas,…
Metió la mano al bolsillo de la chamarra, sacó su escuadra Smith & Wesson de cañón recortado, le puso el silenciador y salió del baño. Ella seguía recostada en esa cama alquilada, siempre la habitación 119, cada jueves desde su…