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Madre de los Fragmentos

Las gotas de rocío no terminan de caer o evaporarse. Ingrávidas semillas, de cada una nace una palabra nueva que nadie conoce ni conocerá más que en fragmentos dentro de los sueños o de la locura. Se van desvaneciendo en el tiempo como hojas secas o como recuerdos de la infancia.

Y tú ríes.
Y tú lloras.
Y tú miras lo que has hecho.
Entre tus manos de tierra, a través de tus ojos ciegos, devorados por cuervos, a través de los fantasmas de tus pupilas.

Fuiste a mi casa un día, pero yo no estaba y eso que tocaste muy fuerte la puerta, y eso que estaba abierta. Dejaste marcados tus nudillos entre madera, astillas, sangre y pensamientos desbocados.

Fuiste un día a mi casa, pero sólo fue un sueño. La casa estaba deshabitada. Tocaste tan fuerte que el eco llenó las habitaciones durante varios días.
Entonces yo nací.

Texto de Jorge Chípuli

Ilustración de Daniel Ortega

Primero fue La ilustración
Tema: Control

Texto de Jorge Chípuli

Ilustración de Daniel Ortega

Primero fue La ilustración
Tema: Control
100% orgánico, alimentado con el estrés de verte salir
La bestia
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