La abducción
Los primeros testigos aseguraban haber mirado una luz que resplandecía tanto, que prácticamente hacía imposible ver algo más que la misma luz; en términos prácticos no habían visto nada. Las investigaciones, por otro lado, determinaron que la mayoría sucedía de…
Tejedor de Almas
El Tejedor de Almas era un ángel demasiado alto, poco luminoso, translúcido, de mirada vaga aunque de dedos precisos. No las hacía en serie, después de todo en la eternidad el tiempo no pasaba muy rápido, podía tardar miles de…
La culpa de siempre
De esos trayectos interminables recuerdo el olor a hierba y cebolla. Ese olor que me abría los ojos de golpe para por fin despertar. Antes de Candelaria de los patos el metro paraba en La Merced. En aquel entonces todavía…
Karina Citadina
A la entrepierna de Karina la han llamado de mil formas. Detrás de un escritorio, entre filas de butacas, sobre inodoros públicos o en casi todos los medios de transporte, Karina ha logrado que las lenguas de sus amantes bajen…
Vigía desertor
Siempre que estoy inmersa en la rutina busco la manera de abordar un avión para verte a ti, a todos. La urbe asfixiante me incita a buscar más oxigeno. Desde lo alto, en la ventanilla, te miro sin conocer tu…
Toda la noche vi crecer el fuego
¿Cuándo es demasiado honda la tierra? ¿la tersa mano de la demolición?, el ojo adormecido por las afasias y el pájaro equivocado que entra por la puerta a la casa y da un rodeo. La naturaleza es una ramera, pero…
Cada noche es una aventura en mi ciudad
Mientras camino por la banqueta me doy cuenta de que alguien me sigue. Trato de aflojar el auricular que traigo puesto (siempre el izquierdo para que el derecho pueda detectar cualquier señal de acercamiento). Acelero el paso y aprieto la…
Dos ciudades
El DF no es una ciudad hoguera, aunque por las noches se alumbre a sí misma con la refulgente cualidad del fuego. Es más bien un parche de concreto que lo mismo un día crece invadiendo la sinuosidad de un…
La pared sigue en pie
Me quité la camisa más temprano hoy. Sólo quería llegar a casa y empezar a descansar del maldito día, de sus estúpidas horas corriendo una tras otra. Todas ellas sin importancia. Sólo quería llegar a casa. El sillón no estaba…
El trabajo
Cuando se fue a vivir a aquella ciudad perdió la confianza en la gente: las mentiras eran más difíciles de detectar, las promesas rotas eran cosa de todos los días, las sonrisas parecían tan reales. Todo el que pudo le…
Pa’ que te cuidara
Es una perra, pero cuando estoy puesto, la pinche perra se echa junto a mí a lamerme las patas. No es que yo quiera, es esta ciudad la que me lleva. Yo era bien derecho, me cae. La primera vez…
Si lo sabes acomodar
En esta torre está tu abuela, tejiendo todavía esa bufanda que te prometió cuando tenías cuatro años y que ya de tan larga podría pender del techo de la casa y alcanzar el jardín allá abajo (¿lo ves?, porque yo…
Insuficiencia
Algo faltaba en su ventana. No, no eran las flores marchitas de la cuna de Moisés, tampoco eran las persianas. En su lugar habían retazos de telas y un mantel viejo y papel periódico pegados con cinta adhesiva. No eran…
Mujer metrópoli
Eran otros tiempos, o quizá fue que yo era otra; ser vivo entre los vivos, llama fatua queriendo vivir a costa de lo que fuera. Los días eran insuficientes, las noches demasiado cortas. Se trataba de nunca dormir para jamas…
Apología de la confusión
I. Últimamente discutíamos por todo. Hablábamos de nada. Nos contábamos una y otra vez aquellos pasos mal dados, las vueltas a una cuadra por la que ya habíamos pasado, como si los errores nos confirmaran que a pesar de llegar…
Celestino Tipocholo observa la ciudad desde el cielo
Guáchate nomás cómo se topa el barrio desde arriba. A todo dar. Malo que no semos águilas para vidiar a las vecinas arreglarse, los oclayos aquí fallan. Chingos de tatsis ruleteando, pa’ ganarme la vida, yo mi ranfla no la…
Los vieron caminar
Se entendieron en el primer instante, ese que pasa cuando los dedos se entrelazan. Se llenaron de ciudad en los labios. Se caminaron en los callejones. Se detuvieron de semáforos en los besos. Júpiter los alumbró con la velocidad de…
Recorrido nocturno
Todas las noches salgo a caminar desnudo, con los pies helados que van dejando huellas de sangre sobre el asfalto de lija. En alguno de mis recorridos me he encontrado con ella, también desnuda, rezándole a la luna con un…