Hambre
Lo domina, su hambre es mórbida. Comenzó a meterse comida en la boca a los setenta kilos y, luego a los ochenta, tragaba papel y…
Matemáticas simples
Hierve el chocolate en una olla para dos y en la casa arde la madrugada. Me sostengo el corazón en la mano para que no…
Fábulas de gentrificación
Malditos hipsters, todo lo arruinan con sus chingados perros de razas exóticas y sus estúpidos sombreros. Todos siempre vestidos de colores chillones; ¿acaso no les…
Un poema por hora
Así pasó el martes apretado, donde la lluvia acompañó la tarde, deshilachando cada palabra entre cervezas y ruido. Un par de señoras querían que les…
Las sustancias
¿Cansado de la rutina en la oficina? ¿Hastiada de la monótona vida familiar? ¿Impaciente por explorar, pero temeroso de los riesgos? ¿INSATISFECHO y FRUSTRADO por…
Don Marino
Cerca de Tres Marías hay un hotelito que no tiene nada que envidiarle a los del cine, a esos lugares de apariencia sobrenaturales en medio…
Caer la nieve
Nunca veré la nieve caer. Nevar. Podría hacerlo si fuera a algún lugar donde la nieve cae. Pero incluso así, no vería nevar. Verlo hubiera…
4 a.m.
No lloraba, no gritaba, no pedía nada. Su garganta estaba seca de pensar soluciones inexistentes, sus manos dormidas de apretar el abrazo. Después de quitarse…
Camino al mar
Me pediste aquella noche que te despertara cuando saliera de casa. Te vi durmiendo tan tranquila como un ángel que no quise interrumpir tu sueño…
La plañidera
Mi tío fue un ser despreciable. En realidad, nadie lamentaba la muerte de este señor, ni su familia ni sus colegas ni sus vecinos; está…
Aldama 405
Quizá al buscar a tientas tu cuerpo fue como encontré un lápiz entre las sábanas; se te ocurrió que era buen momento para dibujarme. Me…
Los lípidos del amor
No importaban las nubes grises y la lluvia porque planeaba pasar el medio día en un motel barato con Carlota la recepcionista: combo amoroso de doce…
Amor especulativo
No se trataba de que me amaras, mis planes contigo eran otros menos nobles. Hoy me preguntas qué fue de esa mujer entercada en conquistarte,…
Reptil
Si esperabas resistencia, no la hay. Me usaste de carnada para cumplir con tus caprichos y abusando de mi torpeza me has convertido en un…
Un poco más
Subí montañas, crucé océanos y conquisté las cavernas más profundas. Nadé en tinacos llenos de billetes de alta denominación y cedí todo a la humilde…
Donde te lleve la noche
Laura acompañó a Juan a través de doce calles oscuras, un pequeño parque que hedía a popó humano recién hecho, dos avenidas y un puente;…
Mare Frigoris
No me gustan las galletas de limón. Ni los dulces de menta. Por eso le dije que no. Pero tenía panecito de chocolate y unas…
Chackra mental en el centro de la frente
La carnada estaba ahí esperando. Colgando de un hilito cualquiera, uno que encontró en la caja de costura. Un pobre hilo sin personalidad dándoselas de…
Nunca fuimos rockeros
No hace falta decir que de la autocrítica pueden brotar frutos muy valiosos para la antropología, pero sí advertir que en ese proceso pueden ocurrir…
Anzuelo recurrente
¿Qué tipo de marinero sería yo si aventara por la borda este trofeo? Quizás no es la mejor mujer del universo, pero mordió el anzuelo…
Sueño en llamas
Deja de mirarme así. Tus ojos están atravesando mi espalda mientras camino de regreso a casa. ¿No puedes decir nada? ¿No puedes gritar? ¿Pedirme que…
Tú y tus mañas
Marejadas de un líquido escarlata corriendo por una línea angosta que alimentaba el interior de un cuerpo lleno de misticismo. Se despertó pensando que había…
Bajo una estrella negra
Mi amada que no quiere amarme. Mi vida que no puede amarme. Las seduzco a ambas. —Jack Kerouac Kareli, puerta eterna de Calakmul. Te quiero…
Religiosa
Suceden de noche: el hambre y —sobre todo— los apetitos. Un aroma acre se agolpa en la nariz con reclamos de atención silvestre, se yergue…
Claustrofobia
Alea jacta est Cuando cerró la puerta se dio cuenta de que se había orinado en los pantalones. El pequeño clóset olía a cobija vieja…
Mi A.U.
En las tonalidades de la noche se alcanzaban a distinguir los movimientos de su cola. Trataba de llegar a esos pasos que sus garras detectaban…
En la red
Yo sé que tienes miedo, sé que me lees y guardas todo, sé que escondes cada cosa que te he regalado como un tesoro. Y…
Sin alcohol
Ese día había bebido mucho. Ese día supe cómo se pone cuando toma: se le ablanda el corazón y no para de hablar. Me veía…
Bailemos mujer, bailemos
Bailemos hasta desaparecer entre el humo de esta habitación sin ventanas. Asfixiémonos lentamente mientras esperamos la madrugada, droguémonos de besos y caricias, sintamos la humedad…
Dulces sueños
Me bañas con canciones de cuna y nunca me siento sola. ¿Qué clase de hechizo has lanzado sobre mí? Me matas de hambre y casi…
El plato del buen comer
A los seis meses, Emiliano Gael, ya comía huevito con tocino, eso y su Kinder Delice. Estaba bien bonito, mijo, con sus piernotas que apenas…
El grueso de la población
Luciano falleció una tarde cualquiera, durante la celebración de su cumpleaños treinta y seis, llevándose consigo a la mayoría de la población de aquella hermosa…
Mi oso
Después de haber sido un hombre, lo primero que quise fue olvidarme de mi padre. Necesitaba olvidarme de mi padre. Al ver mi majestuosa sombra…
Dulce amor
Nos costó mucho trabajo hacernos, acostumbrarnos. Los días para mí, habituado a levantarme al alba e irme a la cama en cuanto la luz se…
Caramelos de mantequilla
Con su cara llena de alegría y un vestido blanco que le hacía ocultar la gordura, Carlota salía a asediar a sus próximas e incautas…
La vela
No te preocupes hijo, podrá faltar la electricidad, podrá faltar la comida; los hombres podrán tornarse unos contra otros y la obscuridad podrá devorarlo todo…
Opacidad
No me quedaba muy claro de dónde venía ese olor Pensé que era ridícula autoexposición de las pedas que me pongo Pero no era eso…
La vasija de Olena
Olena me trajo un regalo del otro lado del mundo y con él su sonrisa de café y de tabaco. Olena me trajo un regalo:…
Comida para gato
Desayunábamos tranquilos cuando Camilo empezó a regañarme porque me había gastado los 500 pesos que me dio para comprar pan. En ese momento noté que…
El vigilante
Lo veo en cuanto entra al supermercado. Desde que empecé a trabajar aquí descubrí a los de su especie. Me he dedicado a estudiarlos, a…
Fruta madura
Ya no tiene 23 ni esas piernas soberanas y dulces. Ya no son esas zancadas y horcajadas ágiles que arrancaban sorpresa cuando bailaba, cuando se…
Prurito de tribulación
No no sí, no Bueno, puede ser, pero tendría que analizarlo Necesito al menos otra semana para confirmar el diagnóstico Veía telarañas de sangre Partículas…
Test del desamor
¿Cuántas veces declaraste tu amor sin ser correspondido? ¿Cuántas veces fue más fácil encontrar un calcetín perdido que una mirada de empatía? ¿Cuántas veces le…
La bastardilla es nuestra
Escuchen hijos de puta, masturbadores, egocentristas, carentes de sexo y de moral, recicladores de esposas de medio uso, padres adoptivos del infierno personal ajeno aquí…
A mi mujer de palo
Estoy cansado mujer, cansado de editar tus fotos. No sabes lo cansado que es quitarte y ponerte curvas, de dedicar mis días a dejarte la…
Purgación
La garganta me pica, ya no quiero hacerlo pero no hay otra forma. Esto de alargar los dedos para alcanzar la úvula me deja exhausta…
Fui helio
Quizás ese había sido el mejor momento de su vida. Briznas de pasto entre los dedos, el murmullo de hippies coloridos a su alrededor, decenas…
Corderito
Regresó a la cocina. Sobre la mesa, las piezas de carne descansaban dispuestas, sin gritos ya. Mojó la piedra para afilar el mondador, el hacha,…
Sin beneficio personal
En tu casa hasta parecía que el retrete sonreía Era como estar siempre en el momento perfecto, como cuando despiertas de un sueño para ver…
Caer blandito
Es incoherente, me atrevo a decirlo, pero no hay cosa que desee más todos los días, a cada hora, desde que me levanto, cuando llego…
Las delicias humanas
En una esquina del Museum fur Naturkunde de Berlin, detrás de un gran cristal, descansa algo deshojado Das große Buch der Menschenfleisch mit Salz und…
Lavanda
La habitación acunaba sombras nacidas de las flamas de las velas, mientras en el lecho, un cuerpo femenino se encontraba en reposo disfrutando el ir…
Pulpa inmortal
Cuando descubrí que tu camino era el enredo, que tu tranquilidad reposaba en los laberintos del drama, cuando entendí que encontrabas sosiego solo en la…
Crema de estrellas
Lava la ballena para que crezca Lava la sirena para que suba alto, alto Muerde las estrellas de su cadera celestial Duerme al delfín del…
Mein Gott
—¡Mein Gott!—me decía— ¡Mein Gott! ¡Qué desagradable mujer! Ah, pero cómo la amaba. Nada me hacía más feliz que saber que no sería de nadie…
La máquina del sí
Tanto habían girado ya los engranajes que habían extraviado en su memoria mecánica la posibilidad de operar en otro sentido. Se deslizaban, bien engrasados con…
Domingo
La Torra fuma uno de sus cigarros de liar mientras León alimenta las brasas. Carmela mira el trabajo de su hombre, León, quien por tener…
Una muerte color pastel
Es momento de disecar el tiempo, de ponerlo en una servilleta para que absorba lentamente la grasa y ver como se va humedeciendo la sonrisa…
Sorprais
No, no es una iguana. Tampoco boletos. Neh, no son las botitas que vimos en El Chopo, ¡hasta crees! Si ves que ahorita no tengo…
Jelous
Buenos días. ¿Cómo le va? Mucho gusto. Soy Ajo… El comienzo de un intercambio que a veces es esporádico y algunas otras largo y tenaz…
De Álvaro, para Clara
Existe en el hecho de dar, en la entrega desinteresada, un pequeño suicidio del alma negra; cada vez que se extingue en la carne el…
El Frankenstein del romance
Puedo vivir sin corazón si te lo doy porque estamos conectados. Y si mis ojos te los pudiera dar, también. Vería todo desde los tuyos…
Satisfacción
A JC La prueba en bicicleta de 50 kilómetros era más de resistencia que de velocidad. Arrancamos en grupo. Montaña, carretera y ríos durante seis…
El paseo de Poe
Los cuervos se matan intentando cruzar esa puerta. Detrás de ella está una voz que siempre los atrae. No es como los cantos de las…
El contador de historias
He visto muchos regalos que no fueron hechos para mí, que me han pasado por enfrente y eso ha bastado para que me apropie un…
El regalo
Paulette, si un día tuviera que regalarle algo, ¿qué podría darle un hombre como yo a una mujer como ella que lo tiene todo? Me…
Púas
—¿Y si cortamos el cordón con tu navaja? —No parece ser suficientemente fuerte. —¿Por qué echas a perder la fiesta desde el inicio? —¿Cuál fiesta,…
Aleteo
Pinpilinpauxa, tximeleta, dijo mientras lamía un pedazo de ala. Luego giró el rostro y sosteniendo sus ojos de mármol sobre mí, devoró al insecto alado…
Los regalos comienzan por uno mismo
En el jardín era diciembre; el frío traspasaba la tierra. Quizás era la escarcha, la tristeza o la inmensidad del silencio. El paso de las…
Lumínica
Buscó el vestido que le resaltaba la sonrisa. Se pulió los brazos hasta la refulgencia. Encontró en el espejo sus ojos teñidos en añil y…
El coleccionista de moscas
Cuando era pequeño me gustaba dejar abierta la puerta de la sala para que entraran las moscas, era fascinante escuchar su zumbido y verlas volar…
Pequeños detalles
Los tiempos modernos han cambiado la perspectiva de un milagro. Ahora cualquiera con un poco de calma podría ser canonizado, basta con darse tiempo. Tiempo…
Un hombre alto
Recordó todas las cosas que imaginó ser cuando creía que para ser un hombre adulto le faltaba mucho. Más lejano que la distancia del suelo…
Matrushka
Enredo tres vueltas de perlas en mis dedos mientras lo miro. No tiene anillo en ningún dedo así que puedo aceptar su guiño. Al juntar…
La prueba de amor
Nunca me lo diste y lo sigo esperando, entre malas caricias y besos ojetes. Tuve hambre muchas veces y te pedí jadeando algo más que…
¿Por qué no te callas?
A veces siento que he vivido otras vidas Pero es sólo que me gusta pensar que no me limitan estas manos y esta cabeza Ya…
Todos los santos
Rebosan las mesas. Los cántaros, los tarros de sal, el pan oloroso de recién cocido, los platos generosos de mole y arroz y frijoles en…
El sucio negocio del amor
Llevaba las monedas apretadas en la mano sintiendo, oliendo, saboreando casi ese metal, ese olor insufrible de la moneda vieja que además no se borra,…
Ilusión de la guerra
Que no mienta el oxígeno feminista, es la espada un falo erguido para luchar, no es un vientre. Quiere el príncipe defender su amanecer, pone…
Regalo de cumpleaños
Ese desgraciado me ha engañado como a una niña, uno más que resulta casado. Voy a beber un buen trago y tomaré un largo baño…
Inesperado
Estuve pensando en que volviste a mí a pesar del mar que se abre entre nosotros. Sobre todo pensé en la distancia: ciega, interior y para…
Oblación
Ahí está el círculo de filosofías forjadas y oro opaco, el universo negro de brillos palpitantes. Ahí está, entregado como ofrenda por el esclavo simple…
Cuando me muera quiero oler a perro
Existen una y mil razones por las que debo dar las gracias al universo; a la mente siempre vienen la familia, la salud, los amigos…
Ofrenda
… y así amaneció, con sus piernas abiertas sobre la sábana papel picado, y su sonrisa tan calavera y su perfume tan cempazúchitl ...
El león piensa que todos
Su madre había muerto la noche anterior. Toda su infancia vino con ella a esta pastelería, por eso, Alea había comprado dos galletas sin intención…
Nostalgia de la idea de hogar
Sendas de Thó Escucha el croar de la luna el bosque entero se ha cubierto de emoción. (No lea usted Khôra, lea a Kant, dígales…
Loco
Había decidido mantenerlo en secreto, sin embargo, cada noche me asomaba a la ventana para observarla detenidamente. Y ahí estaba: diminuta y brillante. Salía de…
En.gañnas
Fue la primera y única vez que salimos. Luego de saludarte quise irme, dejarte ahí y decirte que las fotos te hacen justicia; se me…
La sonrisa idiota de los mártires
Las chicas tenemos una horma que nos define, venimos con un rosado laberinto impreso de fábrica, estandarizado por los derroches del creador y levitamos por…
Lluvias de agosto
Flota sobre el agua la flor, y río abajo la tarde desciende mañana los árboles silbarán en el incendio, ¿o será otra apacible noche?
Ante el banquete
Sé mi Salomé. Arrópame. Baila y bebe y susurra mi nombre mientras inscribo tu nombre en el nombre de todas las flores. Te daré todas…
El ladrón de palabras
Esto comienza una tarde de verano —llueve— y en mis adentros no tengo la más mínima idea de cómo comenzar este texto. Doy un sorbo…
La mesa está puesta
Despiértame con tu indecisión. Soy nueva en esto, ¡maldita sea! Soy tú. Verás esa mirada en mis ojos; tal vez pienses que quedo fuera de…