Shots de literatura ilustrada. De nosotros para ustedes, con amor.

Ni Esa, Ni La Anterior

Ni esa, ni la anterior

Como un pedazo de flor vencida, una caja de cartón mojado o unos lápices sin punta, voy deshebrando mis pieles. Una tras otra van cambiando el color, la forma y el tacto. Ya no soy la que se quedaba con piel de frasco, esperándote despierta toda la noche, en la esquina de esa casa, para correr y dormir en cualquier cama que incluya alguna parte de tu cuerpo. No soy la que despertabas cada martes…

Decires

Decires

Mi cuidad se perdió en la foto de una Kodak. Esta que ves no es mi ciudad, ni mis calles. Los automóviles siguen pasando rápido y los mendigos aunque más viejos son los mismos, me lo dicen sus ojos, sus manos con olor a aguardiente y su olor a caramelos de leche de cabra. Extraño la ciudad, el campo, la noche y el olor del café es algo inimaginable, pero la ciudad está hecha de…

Escondite

Escondite

—Sí, estuvo tenaz. Daniel le tenía agarrada la mano cuando el Jonathan simplemente cerró los ojos y dejó de respirar. Y la ambulancia nada de nada y nosotros ahí parados así como puuuuta no jodás y como que nadie sabía qué hacer y de repente el Daniel se para y voltea a mirar pa’ todo lado y empieza ¿dónde está? ¿Dónde está?! y mira para arriba y suelta al Jonathan y mira pa’ la pared…

Aquí Yo, Allá ¿quién?

Aquí yo, allá ¿quién?

Te despiertas, abres los ojos, ves la almohada de al lado estrujada y contemplas el vacío con la mente en blanco. Estás solo y con hambre; el rayo de sol en la cara no te deja ver más allá. De pronto, tu teléfono suena. Tomas aire, te levantas rápidamente y después de un apagón de unos segundos caminas hacia la mesa en el pasillo. En el camino reaccionas y te detienes a pensar en esa…

In Memoriam

In memoriam

Las bajas obsesiones bullen en bajo. Hierven con la paciencia del universo a través de eones para luego estallar en cataclismos, sismos, explosiones, armagedones y demás pataletas. Es decir, le ponen lo divertido a la vida. Cuenta la leyenda que Sonia Cordero se consumía como un cigarrillo en una moto cada vez que su novio Máximo miraba alguna otra mujer del planeta. Cuando recorrían a pie las calles polvorientas alumbradas por el amarillo de un…

El Invierno Desde Adentro

El invierno desde adentro

Compró un helado, salió de la tienda, se subió a su bici y se echó a andar. Eran las 12 de la noche. Dio vueltas por el barrio entre las calles que conocía. Cuando se aburrió, regresó por las mismas pero en sentido contrario. Apagó el cigarro cuando llegó a su casa. Entró echando a andar las olas del mar que todavía no despertaban. Uno, dos, tres, respiraba. Mentando madres adornó el cuarto de papeles…

El Mal

El mal

El cielo iluminó el pastizal y un soplo trajo un sabor a madera. Los sentí acercarse uno a uno, sus ojos encendidos y sus respiraciones pasmadas. A la distancia, el resplandor se mecía de rama en rama, murmuraba sus pasos sobre cada brizna de hierba y cada arbusto mullido. Y el vaivén del horizonte nacía en la mirada de todos. Crecía de pronto una luz que ocultaba a la luna y se retorcía aquí y…

A Kassandra

A Kassandra

Kiosko atravesado por la lluvia, así eres: silencio de colores en una jaula de viento, silbas y los astros detienen su danza únicamente para vestirse por tus ojos. Kassú déjame contarte una historia. Amanecen los días soleados en marzo. Si pudieras ver cómo el naranjo suspira, haciendo crecer para ti sus flores amarillas y blancas por todos los sembrados. Nadie sabe para quién son esas flores, días se han pasado en la duda, resignados «los…

Llamas A Mí

Llamas a mí

La lluvia de fuego era lo de menos, no había nada qué quemar. Estábamos solas y apenas alcanzamos a agarrar un par de cosas antes de salir de casa, cosas sin importancia pero importantes. Yo sostenía a mi hermana por la cabeza y así la levantaba cuando teníamos que correr. Tomaba su cabecita como si fuera un balón de basquetbol. No pesaba, nunca había pesado. Y el fuego caía siempre antes o después de que…

Grasa

Grasa

Mira, paps, el chiste nada más es chingarle, venir a pegarle recio y diarina y huevo. ¿Ya habías entrenado antes? Ahuevo. Vamos a empezar con cardio y una rutina general, pa que no haya pedo y nos vayamos acoplando. Yo te recomiendo que vengas en la mañana que no hay gente: vienes, te pongo una putiza y te vas con pila. Porque eso sí, te voy a poner unas putizas chulas, rey, pero en 2…

Bisturí

Bisturí

—Toc toc — ¿quién es? —Andrés — ¿qué quería? —un amor — ¿de qué color? —verde —no hay —amarillo —no tengo —azul —tampoco — ¿de qué color tienes? — ¿de qué color sangras? —rojo —felicidades — ¿qué? —sácame el corazón

Cíclope

Cíclope

Nada sino la luz. No hay nada sino la luz contra la luz. –O. Paz La letra mira la sombra que proyecta. Regresa la vista a quien la escribe. El ojo de la letra es un astro. Avanzo directamente hacia ella, la embisto, la pronuncio y de inmediato se multiplica. Avanzo, su aliento me pertenece. Yo la pinto de negro, le doy línea y forma, sonido. Herida sobre el papel se deshabita. Su soledad en…

Zona Franca

Zona franca

Cuando recién llegaron a la Tierra un problema en el aterrizaje dividió la cápsula en dos partes y lo dejó sin comunicación, perdido y herido lejos de sus compañeros de misión. Garibaldi, el perro de Inocencio, fue quien lo encontró y lo llevó en el hocico hasta las piernas de su dueño. Aunque tuviera forma humanoide y fuera apenas un poco más grande que un colibrí, lo único que pareció importarle a Inocencio fue su…

Umbral Sin Puerta. Oleo Sobre Tela

Umbral sin puerta. Oleo sobre tela

Entrar por esa puerta es un trabajo extenuante. Por la mañana se da un baño corto pero con una cantidad exagerada de champú para que el olor le dure todo el día. Todo el día en el call center contestando llamadas de clientes molestos. A veces ni siquiera sabe qué compraron o qué servicio estuvo mal hecho. Sólo recibe gritos, a veces felicitaciones por su trabajo (una vez cada seis meses, en promedio). Pero lleva…

Aterrizaje Forzoso

Aterrizaje forzoso

Hace cuarenta minutos que giramos en círculos sobre el D.F. Parece que peinamos el smog con nuestras alas. El señor de adelante se empeña en sacar fotos con flash desde la ventana. ¿Le digo algo? Si hay un terremoto allá abajo ¿qué pasa con nosotros? ¿Hay alguna vibración que altere nuestro campo energético aleatorio? Otros temblores nos pasaron antes, ¿te acuerdas de ese que nos encontró en tu casa?. Si alguno de mis amigos está cerca…

Por Si Acaso

Por si acaso

He decidido darle cuerda a este corazón oxidado ponerlo en marcha una vez más hacer que salga musiquita por cada uno de sus ventrículos plateados Dejar que mi cuerpo se manche de estrellas que mi cabello se enrede con el viento que por mi boca suspire el tiempo mientras me besas Te lo platico por si acaso por si quisieras volar conmigo reflejarte en mi mirada andar juntos por la playa correr descalzos desnudos …por…

Sol De Marzo

Sol de Marzo

Ando en el centro. ¡Ya!, ahora. Enamorado del sol de Marzo y con el cabello alborotado por el sueño. Ando como el sol de febrero escupiendo rayos distantes que limpian las calles y llevo el tiempo de tu cara en mis ojos. He aprendido la diversión de los viejos, a apreciar el desfile de muchachas, como un vegetal, sentado y quieto, esperando que los árboles lleguen a la avenida o al infierno, lo que pase,…

Hoy

Hoy

Juliana se quedó trabada pensando en el hoy. Siempre será hoy cuando le pase todo: hoy se morirá su perro, hoy se morirá su madre, hoy tendrá que buscar un nuevo trabajo y con suerte hoy encontrará uno nuevo. Hoy tendrá buen sexo y hoy se sentirá medio violada. Hoy tendrá un hijo y hoy, si la vida se pone de malas, podría llorarlo porque hoy se fue antes que ella. Hoy podría ganarse una…

Palpitar

Palpitar

Después de haberla aceitado, carburado y desalinizado, Oliver extendió un viejo trapo sobre la mesa de trabajo y con sumo cuidado la depositó ahí, bajo la luz cercana de la lámpara y quedó iluminada, hierática, glorificada y desnuda, como una pieza única del universo, ahí, en su humilde garaje. Oliver rodeó  la mesa con lentitud de cirujano sintiendo en sus sienes, en su pecho peludo, mientras el ritmo cardiaco se incrementaba, que los goznes y…

Ave De Tiempo Pasado

Ave de tiempo pasado

Los dibujos encontrados en la cueva de la ciudad perdida dejaban ver que en algún tiempo una especie de ave había regido la vida de los hombres. Nunca se pudo entregar prueba viva de su existencia. En los casi destruidos documentos que se encontraron, podía suponerse que aquel animal dejaba sus plumas por todas partes, que sus huellas podían seguirse aún sin verlas y que volaba en completo silencio. Los hombres que todavía habitan la…

Un Cubo. Esqueleto De Mentes Poderosas.

Un cubo. Esqueleto de mentes poderosas.

Con la capacidad de moverse totalmente inactiva, con los ojos detenidos en la luz titilante y los dedos partidos en 16 botones, descansa Ernestina. La carne de su labio inferior cede poco a poco y su baba empuja hacia abajo desbordando la comisura. Su desierto mental crece y la bocanada de anuncios se expande. Ernestina no habla. Su columna vertebral se parece a un caracol. Su cuello flácido apenas respira un poco de verticalidad. Ernestina.…

Antirrábica

Antirrábica

«Cuando el mundo tira para abajo, es mejor no estar atado a nada.» Primero fue Patricia. Patty esperó a que yo pagara la cuenta en el restaurante, y me dijo, no te soporto, no aguanto más tus quejidos de perro atropellado, se levantó y se fue. Carla aguardó a que llegáramos a su casa. Se bajó del auto y luego metió la cabeza por la ventana y dijo hasta aquí llegamos, tus lágrimas constantes de…

Escurridiza

Escurridiza

La abuela… Cuando tenía cuatro meses de nacida, dice, se le cayó al bisabuelo y se rompió un dedo del pie (dice que fue el chiquito, pero nunca le he encontrado la marca). Luego, a los dos años, mordió al gato y el gato la mordió a ella y de un zarpazo le desgarró el lóbulo izquierdo; usa aretes, sí, pero tiene las perforaciones a media oreja. Esos dos buenos signos marcan su vida: tiene…

Llévatelos Todos

Llévatelos todos

[Pica hielos] Se rasca la cabeza. Toma la punta de una cuchara de peltre y comienza a golpear la bolsa. No sin tanto empeño, más bien con la fuerza de quien espera que la mosca vuele antes de que el trapo llegue a ella. [Salpicó agua] Le pega a la bolsa como si fuera una piñata de kermés. Se imagina la cara de todos aquellos que le dieron un no por respuesta. Entonces el agua…

Árbol

Árbol

El papel es nómada cuando anda suelto: a veces va a donde quiere, a veces no. A veces viaja donde el aire lo lleve. La carne es pesada, dura, difícil de mover, y así yo me quedo siempre en sitios que no son más que estancias estáticas, viendo el aire pasar en direcciones contrarias a la permanencia. Quítame los huesos Dios. Hazme leve como la hoja. Déjame volar y que el viento rebelde me monte…

Íncubos Y Súcubos

Íncubos y súcubos

Escucho murmullos, quejidos, gritos, y no son fantasmas, sino otras mujeres. Yo sólo espero que él venga y se lleve lo que me queda de digna. Me comporté. Fui puta. Fui su porno dama. Aquí me tiene, encerrada, con sobredosis de soledad. Paciente. Sé que si logra abatirme no volverá a probarme, y guardo la esperanza de volverlo a sentir teniéndome entre sus piernas. Me vendrá a encontrar ya muerta para chupar mis huesos. Y…

Obtuso

Obtuso

Siempre fue cuadrado y, aunque tuviera cuatro ángulos rectos, siempre le dijeron obtuso. Al menos hasta que la conoció, después de eso él y ella se pusieron cuadraplégicos a navegar hirsutos de bonanza y kashmir, a boicotear picos de arancel y balar pirotecnia embalsamante. Calaron entremecidos los balines de los hisopos y marmotearon falsiformes los cubículos antroposóficos. Arremetieron esdrújulos contra el vitiligo diario del circulo hexadecimal y pospusieron la reversa hasta que las perséfones no…

Hambre

Hambre

Lo domina, su hambre es mórbida. Comenzó a meterse comida en la boca a los setenta kilos y, luego a los ochenta, tragaba papel y plástico. Para los noventa comía tierra, plantas y flores. No era el ser humano detrás del hambre quien quería comer, sino el hambre misma, se había vuelto un poseso. A los cien kilos devoró un gato completo y vivo. Luego, conforme pasaban los días y los kilos, él se tragaba…

Matemáticas Simples

Matemáticas simples

Hierve el chocolate en una olla para dos y en la casa arde la madrugada. Me sostengo el corazón en la mano para que no brinque y gima como marrano en su corral y al tacto pesa demasiado. Entonces me encimo la ropa y afuera busco el frío que me dé templanza y no hay más plazas donde pasear que aquellas con hedor a orines de perro y borracho. Ni hombres qué amar salvo aquellos…

Lógica

Lógica

Susana a veces pernoctaba en un cuartito del apartamento de José, un cuartito que le había agregado un viejo inquilino, más para guardar desorden que para ser habitable pero no importaba pues después de follar quedaba tan cansada que agarraba una silla, trepaba y se introducía con dificultad en el agujero y se dormía inmediatamente sin sentir ni la mas mínima claustrofobia ni el mas mínimo pavor de estar en un espacio cómodo como una…

Fábulas De Gentrificación

Fábulas de gentrificación

Malditos hipsters, todo lo arruinan con sus chingados perros de razas exóticas y sus estúpidos sombreros. Todos siempre vestidos de colores chillones; ¿acaso no les duele la cabeza nada más de verse las camisas de reojo? Y ni empieces con su fetiche por ocupar locales abandonados y ‘dejarlos bonitos’ con una tabla de pino importado y sin barnizar, aunque no dejen de ser locales en obra negra en barrios en los que no hubieran puesto…

Un Poema Por Hora

Un poema por hora

Así pasó el martes apretado, donde la lluvia acompañó la tarde, deshilachando cada palabra entre cervezas y ruido. Un par de señoras querían que les construyera un recuerdo, algo que hablara de la guerra y del chocolate. Un señor que andaba buscando sacarse un poco el frío quiso algo que hablara de unos ojos y una ventana. Llegaron unos niños que querían un poema para su maestra, que tuviera muchas flores y colores. Se fue…

Las Sustancias

Las sustancias

¿Cansado de la rutina en la oficina? ¿Hastiada de la monótona vida familiar? ¿Impaciente por explorar, pero temeroso de los riesgos? ¿INSATISFECHO y FRUSTRADO por el fracaso continuado y paupérrimos logros? No desmaye: su vida no requiere un cambio. Le presentamos el Programa de Hiperperpetuación Transustancial, con el que accederá a un amplio abanico de experiencias posibles cuya riqueza le abrirá mundos y temores: conozca desiertos y admire imponentes paisajes nevados sin padecer las inclemencias…

Don Marino

Don Marino

Cerca de Tres Marías hay un hotelito que no tiene nada que envidiarle a los del cine, a esos lugares de apariencia sobrenaturales en medio de una carretera ya casi sin transitar, con letreros neon parpadeantes e incompletos donde pasan cosas que nadie quiere creer que pasan. En Lo que el viento se llevó (así se llama el hotel) hay 8 habitaciones y un solo empleado. Marino trabaja ahí desde hace 24 años, justo después…

Caer La Nieve

Caer la nieve

Nunca veré la nieve caer. Nevar. Podría hacerlo si fuera a algún lugar donde la nieve cae. Pero incluso así, no vería nevar. Verlo hubiera sido… Verlo hubiera sido verlo. Estar ahí, bajo la nieve, forrada contra el frío, con los ojos abiertos y la boca también. Ese nevar que vendría acompañado de un beso. De haberlo visto, lo hubiera visto, tomada de tu mano. Tomada de tu mano, después de caminar y antes también.…

4 A.m.

4 a.m.

No lloraba, no gritaba, no pedía nada. Su garganta estaba seca de pensar soluciones inexistentes, sus manos dormidas de apretar el abrazo. Después de quitarse el cuerpo que le quedaba, caminó al bar de la esquina. No había nadie a esa hora de la madrugada. Nadie piensa a las 4 de la mañana. Empezó por tomar con y sin hielo las bebidas que se le atravesaban. Justo un momento antes de perder por completo el…

Camino Al Mar

Camino al mar

Me pediste aquella noche que te despertara cuando saliera de casa. Te vi durmiendo tan tranquila como un ángel que no quise interrumpir tu sueño y dejé que te arrullaras con tu propia respiración. La noche dejó desierta a la ciudad y sólo se escuchaba el sonido del viento entrando por la ventana, acariciando apenas el filo de la cortina. Intentabas con dificultad abrir los ojos, me buscaste angustiada con las manos pero yo ya…

La Plañidera

La plañidera

Mi tío fue un ser despreciable. En realidad, nadie lamentaba la muerte de este señor, ni su familia ni sus colegas ni sus vecinos; está de más decir que no tenía amigos ni pareja, pero nuestra familia siempre ha respetado las costumbres. El primogénito de cada unión se llama como el padre, y, si alguien muere, se vela, se entierra y se le paga una misa. En este ánimo, la madre del difunto decidió contratar…

Aldama 405

Aldama 405

Quizá al buscar a tientas tu cuerpo fue como encontré un lápiz entre las sábanas; se te ocurrió que era buen momento para dibujarme. Me quedé quieta para no interrumpir tus planes. Tú crees que lo que más disfruto es ver la forma en que me miras mientras me dibujas, quieta bajo el imperio de tu mirada, como si fuera una gota detenida en un extremo del cristal de esta ventana. Aquella vez, en mi…