Los ilustradores tuvieron primero una visión y tras estamparla en un canvas los escritores describieron la historia.

Chackra Mental En El Centro De La Frente

Chackra mental en el centro de la frente

La carnada estaba ahí esperando. Colgando de un hilito cualquiera, uno que encontró en la caja de costura. Un pobre hilo sin personalidad dándoselas de sedal. Pero estaba tendido. Tan sensible como ala de mosca, ahí puestito para que cualquiera se prendiera de él. Ahí, solito, hilito, esperando. La trampa estaba en que parecía una buena idea. Una buena idea que merecía ser pensada una y otra vez. Darle vueltas, darle forma, darle una revolcada…

Anzuelo Recurrente

Anzuelo recurrente

¿Qué tipo de marinero sería yo si aventara por la borda este trofeo? Quizás no es la mejor mujer del universo, pero mordió el anzuelo. Eso debería de bastar, ¿o no? Que me amara. Pero no. Este deseo que me exige un pez más gordo, más inteligente, de mejor figura. ¿O qué chingados quiero? ¿Para que aviento mis entrañas al mar si no estoy dispuesto a aceptar la responsabilidad de quien sacrifica su vida a…

Sueño En Llamas

Sueño en llamas

Deja de mirarme así. Tus ojos están atravesando mi espalda mientras camino de regreso a casa. ¿No puedes decir nada? ¿No puedes gritar? ¿Pedirme que no me vaya? Me tienes caminando con palabras en las manos, repitiendo para adentro la última frase, en un rebotar constante de mi lengua contra el paladar, mordiendo la última palabra que no quería decirte. Me tienes cansada, fumando el frío de la noche, desprendiendo mi carne de tu anzuelo,…

Mi A.U.

Mi A.U.

En las tonalidades de la noche se alcanzaban a distinguir los movimientos de su cola. Trataba de llegar a esos pasos que sus garras detectaban. Eran ellos, los que almacenaban semillas. Y con ello aparecieron los roedores. Poco a poco se acostumbraba a la calidez humana. Y también a sus prejuicios. Calamidad y veneración en un solo cuerpo peludo. Su disfrute no está sólo en comerlo, sino en seducirlo y sin pensarlo, agarrarlo. Tuvieron que…

En La Red

En la red

Yo sé que tienes miedo, sé que me lees y guardas todo, sé que escondes cada cosa que te he regalado como un tesoro. Y yo te digo: ¿para qué? No estoy pensando en nada, a veces cuando hablas, juego a estar interesado, por compromiso. No me importan muchas cosas de ti, ni tu pasado violento, ni tu presente inconstante. No me importas por mucho tiempo. Te lo aseguro. Pero cuando te veo, desnuda, como una…

Bailemos Mujer, Bailemos

Bailemos mujer, bailemos

Bailemos hasta desaparecer entre el humo de esta habitación sin ventanas. Asfixiémonos lentamente mientras esperamos la madrugada, droguémonos de besos y caricias, sintamos la humedad de nuestras ganas. Déjame ser yo quien te haga levitar, quien te haga cerrar los ojos mientras sonríes. Olvidémonos de los viejos amores, quememos los recuerdos con gemidos, que el silencio se vuelva ruido, que mi espalda se dibuje de rasguños y las sábanas se mojen hasta horas tempranas. Olvidémonos…

El Plato Del Buen Comer

El plato del buen comer

A los seis meses, Emiliano Gael, ya comía huevito con tocino, eso y su Kinder Delice. Estaba bien bonito, mijo, con sus piernotas que apenas y le entraban los calcetines. Bien chillón y tragón que era: en las noches su mamilota de leche con un Gerber disuelto y luego luego despertando, jamoncito o unos bombincitos de fresa ¿te acuerdas? La primera vez que probó el chicharrón, hasta gritaba para que le diéramos más y fácil…

El Grueso De La Población

El grueso de la población

Luciano falleció una tarde cualquiera, durante la celebración de su cumpleaños treinta y seis, llevándose consigo a la mayoría de la población de aquella hermosa ciudad. Con todos sus músculos contrayéndose en espasmos, cayó sobre la comida, acompañado de temblores y mareos, mientras apretaba su pecho robusto con ambas manos. Con la quijada endurecida y los ojos bien abiertos. Con la sangre inmóvil. Con la nariz clavada a fondo en algún platillo grasiento, Luciano dejó…

Mi Oso

Mi oso

Después de haber sido un hombre, lo primero que quise fue olvidarme de mi padre. Necesitaba olvidarme de mi padre. Al ver mi majestuosa sombra y el poder de mis brazos, era absurdo que un recuerdo así ocasionara nuevamente mi extinción; además, estaba seguro de que un animal con tal potencia en garras y dientes no podía darse el lujo de sentir la tristeza y abandono que sentí cuando era humano. Así que lo primero…

Dulce Amor

Dulce amor

Nos costó mucho trabajo hacernos, acostumbrarnos. Los días para mí, habituado a levantarme al alba e irme a la cama en cuanto la luz se disipara, dejaron de existir. Las horas a oscuras se superponían minuto a minuto, una tras otra. Las noches se alargaban. Largas eran las noches, larguísimas. Durante el día uno se da cuenta del paso del tiempo por la luz. El sol lo determina. La posición de las sombras, el anuncio…

Caramelos De Mantequilla

Caramelos de mantequilla

Con su cara llena de alegría y un vestido blanco que le hacía ocultar la gordura, Carlota salía a asediar a sus próximas e incautas víctimas. Siempre prefirió a los jóvenes robustos y con las mejillas rosadas; bien alimentados, pues. Los llevaba a su casa por medio de artimañas, les ofrecía unas copas de champaña de la cara y platillos exquisitos con los que era muy fácil sentirse halagado. Cuando por fin quedaban medio adormilados…

La Vela

La vela

No te preocupes hijo, podrá faltar la electricidad, podrá faltar la comida; los hombres podrán tornarse unos contra otros y la obscuridad podrá devorarlo todo cada noche fuera de nuestras puertas pero, aquí dentro, mientras siga encendido el pabilo de esa vela todo estará bien. Mientras el cordel siga cantando no habrá sombras estridentes debajo de tu cama ni monstruos hambrientos ocultos en el pasillo. No podrán los demonios abandonar su cárcel de fuego ni tendrán…

El Vigilante

El vigilante

Lo veo en cuanto entra al supermercado. Desde que empecé a trabajar aquí descubrí a los de su especie. Me he dedicado a estudiarlos, a seguirlos, a descubrir sus fortalezas y sus debilidades. Son una nueva raza, una súper raza. Nos superan en volumen; no en cantidad, sino en tamaño. Sus planes son confusos aún y no detecto el tipo de maldad que esconden, pero la esconden y la percibo. Me he vuelto un cazador…

Fruta Madura

Fruta madura

Ya no tiene 23 ni esas piernas soberanas y dulces. Ya no son esas zancadas y horcajadas ágiles que arrancaban sorpresa cuando bailaba, cuando se mecía y se estremecía. Pero todavía se estremece, y gira y se desliza y baila, no siempre de pie. El vientre, porcelana de cantos lucidos, ahora se abulta como serpiente enrollada que estira fauces de seda entre serenas columnas de espuma. Las nalgas breves y hermosas ahora son más hermosas…

Prurito De Tribulación

Prurito de tribulación

No no sí, no Bueno, puede ser, pero tendría que analizarlo Necesito al menos otra semana para confirmar el diagnóstico Veía telarañas de sangre Partículas suspendidas en la acuosidad de su interior Rasgaba Rascaba Pero nada le quitaba la sensación de que algo más le indicaba por donde mirar Estaba acostumbrado a mirar bajo la lente de un microscopio Juzgaba cada una de las partes por igual Pretendía ser lo más inquisidor posible Hasta que…

Purgación

Purgación

La garganta me pica, ya no quiero hacerlo pero no hay otra forma. Esto de alargar los dedos para alcanzar la úvula me deja exhausta. Pero hay que ser persistente para llamar al vómito, aun cuando la mano se llene de saliva y las comisuras de los labios se extiendan demasiado. La masa de comida caliente me sube por el esófago; quema cada vez que la obligo a salir. Odio escuchar como salpica tras caer…

Fui Helio

Fui helio

Quizás ese había sido el mejor momento de su vida. Briznas de pasto entre los dedos, el murmullo de hippies coloridos a su alrededor, decenas de hula hulas girando en cinturas de niñas pequeñas con trenzas. Y ella, vacía. Sabía entonces, al menos, que la incertidumbre era verdadera, casi afirmación de juventud y vida. Lo celebraba con comentarios cada vez más banales a Charlie, su amiga francesa deprimida. Con cada risa que provocaba en ella…

Pulpa Inmortal

Pulpa inmortal

Cuando descubrí que tu camino era el enredo, que tu tranquilidad reposaba en los laberintos del drama, cuando entendí que encontrabas sosiego solo en la destartalada maraña del infortunio y me arrastrabas con mucho vértigo a las profundas aguas negras de tu rabioso palpitar, era muy tarde; ya me habías tragado y me sentí viajando a través de un intestino maloliente, deslizándome como una masa de comida corroída por los ácidos de la angustia, bañado…

Crema De Estrellas

Crema de estrellas

Lava la ballena para que crezca Lava la sirena para que suba alto, alto Muerde las estrellas de su cadera celestial Duerme al delfín del fin del mundo Vuelve a las estrellas mariposas Negros escupitajos de luz Crece a la ballena al fin del tiempo Para que sueñe para que amanezca con la cara repleta de sirenas con el delfín amarrado a sus caderas Quietud de inconsciente Y soledad. «Vuelta por el universo… »

Una Muerte Color Pastel

Una muerte color pastel

Es momento de disecar el tiempo, de ponerlo en una servilleta para que absorba lentamente la grasa y ver como se va humedeciendo la sonrisa que alguna vez dejaste en esa cajita de cartón. Tal vez ahora tropieces mientras corres hacia esa escenografía adornada de vidrios borrosos que en otra vida fueran el escenario perfecto de tus fantasías patrocinadas por el hambre de ser visible. Lo que ahora queda es una melancólica tarde de color…

Sorprais

Sorprais

No, no es una iguana. Tampoco boletos. Neh, no son las botitas que vimos en El Chopo, ¡hasta crees! Si ves que ahorita no tengo feria y tú acá pensando en joyas, te la curas chido conmigo. Nooo, no son boletos. ¿Para qué quieres un disco si ya ni los usas? No mames, eso de los discos ya pasó de moda, a menos que quieras verte como esos putos que compran viniles nomás para farolear;…

Jelous

Jelous

Buenos días. ¿Cómo le va? Mucho gusto. Soy Ajo… El comienzo de un intercambio que a veces es esporádico y algunas otras largo y tenaz. Un apretón de manos, una mirada a los ojos o un beso en la mejilla despierta la masa metafísica detrás de las cejas y comienzo el eterno asunto de dar. Entrego mis silencios incómodos, la ironía y el sarcasmo alcohólico, las sentencias mamonas y las disculpas humildes. Me expongo como…

El Frankenstein Del Romance

El Frankenstein del romance

Puedo vivir sin corazón si te lo doy porque estamos conectados. Y si mis ojos te los pudiera dar, también. Vería todo desde los tuyos. Es necesario comprender el compromiso de dos seres que sienten simultáneamente como uno solo para saber a ciencia cierta lo que se siente. Si alguien más me toca, lo sabrás enseguida. Si alguien me besa, lo sabrás al instante. Si alguien me golpea, sentirás dolor. Mezclarnos en un vaivén de emociones/visiones/experiencias e intercambiar…

El Paseo De Poe

El paseo de Poe

Los cuervos se matan intentando cruzar esa puerta. Detrás de ella está una voz que siempre los atrae. No es como los cantos de las sirenas, es más bien como un golpe de contrabajo. Cuerdas vocales vibrando los sonidos más graves que se hayan escuchado. A veces parece un temblor de tierra o un desgarre de montaña, pero es una vibración baja. Los cuervos llegan ahí irremediablemente y, con frecuencia, quien pasa por ahí se…

El Regalo

El regalo

Paulette, si un día tuviera que regalarle algo, ¿qué podría darle un hombre como yo a una mujer como ella que lo tiene todo? Me hice esta pregunta cada día, después de dejarla en la puerta de su casa; todo el tiempo que pasé enamorándola con chistes y anécdotas, siempre, desde que me la presentaron, me lo pregunté, y nunca pude darme una respuesta convincente: un viaje, un libro, una dedicatoria… ¡Qué estupidez! ¿Un viaje?…

Púas

Púas

—¿Y si cortamos el cordón con tu navaja? —No parece ser suficientemente fuerte. —¿Por qué echas a perder la fiesta desde el inicio? —¿Cuál fiesta, Marlon? Ni que esto fuera un regalo. —Yo sí lo interpreto así. Tantos años buscando vida inteligente en otros planetas, aparece hace semanas un cuerpo rocoso que parece recolecta energía de su sol, generado por una sociedad que nos rebasa por mucho. Y luego nos cae del cielo esto. —Envuelto…

Aleteo

Aleteo

Pinpilinpauxa, tximeleta, dijo mientras lamía un pedazo de ala. Luego giró el rostro y sosteniendo sus ojos de mármol sobre mí, devoró al insecto alado con el que sin recato, jugueteó desde que llegamos a la casa. Residuos de polvo de color quedaron en sus dientes y desaparecieron gradualmente mientras enlistaba otros nombres del animal: mariposa, papalotl… A pesar de la cantidad de alcohol que había ingerido, no podía dejar de mirarle el pecho apretujado.…

Los Regalos Comienzan Por Uno Mismo

Los regalos comienzan por uno mismo

En el jardín era diciembre; el frío traspasaba la tierra. Quizás era la escarcha, la tristeza o la inmensidad del silencio. El paso de las sombras. Los nombres perdidos en la tierra. De ninguna semilla se habían logrado abrir los tallos. Decidió que ella misma compraría las flores, aunque no daría una fiesta como Clarissa Dalloway. Serían para ella y el jardín; las haría crecer sobre el terreno infértil. No era la primera vez -aunque…

Lumínica

Lumínica

Buscó el vestido que le resaltaba la sonrisa. Se pulió los brazos hasta la refulgencia. Encontró en el espejo sus ojos teñidos en añil y grana las mejillas. La maleza de su cabello se ordenó, por una vez, en una corola soberana. Cuatro horas habían navegado después del baño, y su pecho no encontraba gobierno ni calma. Apenas reposó el anillo al pie de la cama, sin vergüenza ni remordimiento, bajó la escalera tras el…

¿Por Qué No Te Callas?

¿Por qué no te callas?

A veces siento que he vivido otras vidas Pero es sólo que me gusta pensar que no me limitan estas manos y esta cabeza Ya no quiero agua Tampoco la duda de lo que habrá de pasar Detesto cuando alguien viene caminando detrás de mí No me gustan las sombras Por eso no me pinto Crear mas que criar Las cosas podrían ser diferente …luego ya no quiero Y veo fotos en blanco y negro…

El Sucio Negocio Del Amor

El sucio negocio del amor

Llevaba las monedas apretadas en la mano sintiendo, oliendo, saboreando casi ese metal, ese olor insufrible de la moneda vieja que además no se borra, no se va, pero no importaba; el sudor que diluía la moneda en su mano blanca y tiesa no importaba, sus zapatos pletóricos de agua que estornudaban a cada paso no importaban, el vestido hecho excrementos, rasgado y deshonrado no importaba, la sangre en la rodilla no importaba, porque no…

Ilusión De La Guerra

Ilusión de la guerra

Que no mienta el oxígeno feminista, es la espada un falo erguido para luchar, no es un vientre. Quiere el príncipe defender su amanecer, pone sobre la nube su aliento mortal y cabalga viento abajo con la lluvia. ¡No es exagerada tanta maldición! Abrazados los unos a los otros, los hombres hablamos de espadas, de piernas y de riñas. Es suficiente, nos basta para hacer la guerra un poco, no mucho; mujeres, tierra y alcohol,…

Regalo De Cumpleaños

Regalo de cumpleaños

Ese desgraciado me ha engañado como a una niña, uno más que resulta casado. Voy a beber un buen trago y tomaré un largo baño con agua calientita, quizá mejore mi ánimo y me olvide que también he perdido mi trabajo. ¡Ay, demonios! Se ha caído la copa y me he cortado. Bueno, no importa, ya se parará el sangrado, y mejor beberé de la botella. ¡Ah, el agua está deliciosa! Me siento tan bien…

Cuando Me Muera Quiero Oler A Perro

Cuando me muera quiero oler a perro

Existen una y mil razones por las que debo dar las gracias al universo; a la mente siempre vienen la familia, la salud, los amigos (humanos) y el dinero, pero existe algo por lo que cada mañana me despierto llena de emoción: por la nariz húmeda de mi perro. Es como una goma de borrar que quiero apretar siempre, como si fuera un botón mágico que cada vez que toco me lleva a otro lugar.…

Ofrenda

Ofrenda

… y así amaneció, con sus piernas abiertas sobre la sábana papel picado, y su sonrisa tan calavera y su perfume tan cempazúchitl ...

El León Piensa Que Todos

El león piensa que todos

Su madre había muerto la noche anterior. Toda su infancia vino con ella a esta pastelería, por eso, Alea había comprado dos galletas sin intención alguna de comerlas. Eran las favoritas de su madre. Cano sabía que estaría allí, así que no tuvo que seguirla cuando la vio salir de casa; en su lugar, le dio un tiempo para estar a solas y manejó hasta aquel sitio sólo cuando le pareció apropiado. Al llegar la…

Nostalgia De La Idea De Hogar

Nostalgia de la idea de hogar

Sendas de Thó Escucha el croar de la luna el bosque entero se ha cubierto de emoción. (No lea usted Khôra, lea a Kant, dígales que igual las mujeres feas son mujeres y vuelva a acostarse a dormir. Observe el cañón del revolver, alce la mirada, adivine cómo le hice para colgar a ese hombre a cuarenta metros de altura. Abra el corazón de la lluvia, afuera del tiempo el sol nos reverdece. Lo hiciste bastante bien, perfecto, ahora…

Loco

Loco

Había decidido mantenerlo en secreto, sin embargo, cada noche me asomaba a la ventana para observarla detenidamente. Y ahí estaba: diminuta y brillante. Salía de entre los tulipanes y se sentaba en una hojita cóncava mirando al cielo, luego cerraba los ojos y tocaba su minúscula guitarra. Me entristecía un poco no poder escuchar su música. No sé si porque su instrumento era tan pequeño o porque los humanos no podemos escuchar las notas musicales…

En.gañnas

En.gañnas

Fue la primera y única vez que salimos. Luego de saludarte quise irme, dejarte ahí y decirte que las fotos te hacen justicia; se me quitaron las ganas de darte. Me quedé. Pensé quizá sea cuestión de estar en el humor de ver más allá de una nariz y un par de ojos. No sucedió. Te aferraste a acompañarme al metro argumentando lo tarde que era. Te gané la voluntad y te quedaste a la…