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Los escritores escribieron y cuando el punto final fue estampado, los ilustradores añadieron la imagen.

En un hilo

Crecimos bajo conceptos rígidos con los que intentaban predecir los años venideros. Familia, matrimonio, tener un título son palabras que cada vez causan más dudas que certezas. Nuestros padres nunca imaginaron que existiría el copy-paste a conveniencia. Poco a poco nos hemos acomodado en nuevas formas de permanecer que aprecian más la voluntad concreta-temporal y no la imposición eterna y desconcertante. En el camino, las muñecas y los platitos de la comidita, el traje de…

No está en las manos

Recuerdo bien una noche en especial que no podía dormir. Tenía un malestar en las piernas que no me dejaba dormir. Al día siguiente, en la visita obligada al doctor, me avisaron que tenía que ingresar al quirófano. Lo primero que pensé fue en esos minutos en donde perdería todo control sobre mí y de mi cuerpo. Imaginaba que con la anestesia mi alma estaría susceptible a ser arrancada. No me daba miedo el que…

Dinero mata cajita

Una mañana me cansé de ser pobre y decidí correr a casa para romper el marranito que con cariño me había regalado la abuela antes de morir. Recuerdo que me lo dio envuelto en hojas de maíz y me dijo que no debía quebrarlo hasta que me saliera barba. Ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo pero en la escuela me apodaban «El Lampi» por lampiño. Así que los únicos pelos que había…

Sistema

Soy un cuerpo santo que se para enfrente de una vela una máquina de perfección que muda implora gloria por un cuerpo dentro de mí corre el cáncer de vivir jovialmente maltratado y un diástole y sístole lento triste decepcionado y solo que igual reacciona al despertar que en el ensueño tengo en el centro de la médula tu parafina y metros de pabilo rojo ardiente trazan un nombre arrítmico y sereno con la danza…

No somos hombre ni animales

No somos hombres ni animales, no se podría decir que nos defendemos. El valor del hombre no es demasiado firme cuando no sabe dónde está el mismo, ni dónde está su corazón. Yo me río y miro igualmente las cosas buenas y las cosas malas. La noche que fue ayer fue de la magia, disfrutamos como niños del viento fresco que trae la noche después de los días de verano. Así de humildes nos hemos…

La muerte en pena

Estaba harta, cansada y muy triste. No quería que la vieran con miedo ni que le huyeran, quería tener amigos para platicar, pues la soledad le pesaba desde hacía miles de años. Además siempre tenía frío literalmente hasta los huesos. Decidió cambiar. Se metió de puntillas en el ático de aquella casa y, buscando entre los baúles, se encontró un gorrito azul y unos guantes rosa chillón. Ni tarde ni perezosa se los puso y…

La gran impostura

No me gusta reír. No le veo la gracia a nada de lo que ocurre por aquí. Ni siquiera la ingenua estulticia de don Martín me provoca algún tipo de simpatía. Y no es que sienta que corre por mis venas algún tipo de sangre aristócrata, no, soy igual de vano e intrascendente, estúpido como todos; comida para los gusanos. Si tan sólo supiera quién fue el primer hombre al que se le ocurrió creer…

Suerte de adivino

Magnus era un flaco apéndice de la irrelevancia, un vagabundo de las neuronas muertas, un fan del enema espiritual y un azuzador de lombrices: no era más que un hambriento perro negro que a sus cuarenta y tantos se sacudía por las calles arropado en una débil camiseta negra y un improbable bluyín, de calle en calle, de nena en nena, de bar en bar, le daba siempre dos vueltas a las esquinas antes de…

Síndrome del conejo blanco

Zoom, zoom. Nadie podía percibir su rostro, apenas y se sentía una leve brisa de la velocidad con la que se movía aquel conejo. ¿De qué se esconde? ¿A qué le teme? ¿Qué lo mantiene a prisa? Ese pequeño y blanquecino orejón nunca se detuvo a saludar. Sus días estuvieron marcados por el silencio y la soledad. Acostumbrado a vivir para trabajar, sin darse cuenta de que detrás lo seguía la muerte para advertir su…

Vacía

Clara abre la puerta y ve a su abuela en el piano tocando a Agustín Lara y a sus tías cantando alrededor. Ve la mesa que en realidad son dos mesas llena de tíos y primos jugando varias partidas de dominó a la vez. Ve el patio: los charcos, las cuerdas, los hermanos y amigos corriendo, bajando guayabas, jugando fútbol y saltando lazo. Ve la esquina oculta y la lavadora que esconde sus primeros cigarros;…

Inundaciones claras

Mi aliento repta en tu vientre donde sólo habita tu presencia Mi boca escribe con otros labios el libro que leen tus ojos Trigo encendido que nos mira Sueño de animal salvaje poblando su piel con las estrellas Frases manchadas de humedad proyectan a esta mesa oscura una ventana de trescientos metros Una letra enorme petrificando la habitación con su grito Nudo que abre sus alas donde el agua es una sombra del silencio ¿A…

Por ahora

Por ahora, tu vida y mi vida no se encuentran en ningún momento. Pero allá, en los bordes tumultuosos del futuro, en las sábanas quietas que aún no compartimos, nuestros espíritus continúan su sueño y mantienen un abrazo de fuego.

Gatoceronte

El gatoceronte es un animal muy peculiar. A diferencia de otros animales que ha producido la nueva ingeniería genética del siglo XXVII, éste nuevo ser ha sido un éxito entre los infantes debido a su carácter afable y a su pequeño cuerpo peludo. Es verdad que con este nombre cualquiera hubiera esperado encontrarse con una especie de paquidermo dotado de las afiladas garras y los distintivos colmillos de los felinos: era de esperarse un terrible…

Zeitgeist

mente, se ha normalizado hasta tal punto la conformidad con el dictum político —el de la autoridad normada por un mercado de intereses comodificados que se someten a lex mercatoria en lugar del principio de dignidad— que se erige entre nosotros una mitología de los derechos perdidos y la felicidad arrebatada, del futuro nebuloso y la inconsistencia del pasado. Frente a nuestros ojos, en especial frente a nuestros oídos, se columbran —sobre los cimientos del…

Demasiada superstición

La primera vez que a Martina le leyeron las cartas no fue sino una decepción. Ella esperaba que después de haber pagado tanto dinero le dijeran que en tres meses sería millonaria, que conocería al amor de su vida y que se iría a vivir a un castillo en Francia. Obviamente nada de esto sucedió. La misteriosa Florencia le dijo que, no hace mucho, alguien le había hecho «un trabajito». Su interior estaba dañado, infectado,…

Déjese cambiar

Detente en la casa verde, frente al muro de tezontle que dice «cuidado con el perro”», justo enfrente se encuentra una casa amarilla, cercada por arbustos y sepultada entre botellas de plástico. Parece sola, pero hay una vieja viviendo en ese lugar. Ve preferiblemente a las nueve, cuando la vieja está despertando, cámbiale los pañales, háblale un poco. Enciende la radio y escucha el noticiero con ella, sonríe. La espuma se formaba geométrica por encima…

Las nubes

Recordé cuando me gustaba girar muchas veces mientras miraba al cielo. Cuando me dejaba caer en el jardín y la tierra y yo nos movíamos y me reía a carcajadas por quedar a merced del vaivén. Cuando me quedaba viendo por horas a las nubes que pasaban por las esquinas de los edificios y la Tierra y yo nos volvíamos a mover porque el cielo nos caminaba y yo me mareaba. O como cuando le…

Cómplices por una eternidad

En un futuro no muy lejano tú tendrás menos cabello, yo tendré más canas. Nuestras orejas habrán aumentado de tamaño y las arrugas, probablemente, deformen nuestros rostros. Seremos dos seres distintos después de todo lo andado y lo aprendido. Hablaremos distinto y pensaremos que la música está muy alta y es más agresiva. Saldremos menos a la calle y tomaremos siestas hasta que los ojos se nos queden pegados de tanta lagaña. Estaremos más solos que…

Mañana

Así será mañana, después de recibir tu costilla. Será justo cuando termine de preparar el pan y la mesa esté lista. Ahí, entre los siglos de tradición, me romperás la quijada de un golpe por ser la más terrible de todas: por esperar a que todos se duerman para limpiar las ventanas y asaltar la casa con olor a vinagre. Ahí esconderás el pasado de tu madre y maldecirás el nombre de tu abuelo. Luego,…

Impermanencia

Escribo de lo que no es aún, mientras el ayer queda cautivo en la lágrima incipiente de todos los días muertos. Pienso en la nada, en la incertidumbre, en el segundo nuevecito que justo al nacer se hace historia. Todo habita en un soplo: en el espacio que nos contiene, en la memoria u olvido de alguien o en el camino todavía inexistente. Pensar en el tiempo es vano: el pasado sólo es en la…

La cuarta tejedora

Había cuatro tejedoras del mundo, pero la historia decidió sacar a una. Ella tejía el sintiempo, por eso la dejaron fuera. Le daba vida al espacio del hubiera donde todo lo que nace, nace perdido. Es curioso que exista ese tiempo que no existe. No por eso ella teje menos, lo que pasa es que no se le ven los hilos que utiliza. No creemos en lo que no vemos, a eso nos hemos acostumbrado.…

El punk de la roma

He caído Con mis discos perdidos Dando y dando vueltas En la Technics 1200 Suenan si quiero los toreros muertos Y si quiero él se llama Javier Suenan si quiero las insólitas imágenes de Aurora Y si quiero los quito porque aburren Suena si quiero el Rosendo Y si quiero no le estoy agradecido Suena si quiero el Rebel´d punk Y si quiero no se revienta nadie Pongo y quito bandas Sirvo y sirvo tragos…

Hombre del mañana

Un día me voy a levantar a una hora razonable, voy a desayunar algo más que café (jugo, dos rebanadas de tocino, pan integral), voy a recuperar mi rutina de ejercicio y después voy a desayunar otra vez (como persona y no la tomadura de pelo de hace una hora). Tomaré un baño corto y frío. Leeré al menos dos horas, avanzaré con esa traducción, luego practicaré mi caligrafía. Al pie del escritorio, escribiré el…

Paranoia

Tengo miedo de que algún día alguien me mire a los ojos, intenso; que más allá de la pupila logre ver mi interior. Crecí con el cliché de que las cuencas de mi rostro reflejarían el alma. Desde entonces decidí esconderme de los mirones, aquellos que por curiosos me observaran fijamente, que mintieran y aprovecharan mis ventanas para robarse mi esencia, los secretos o lo que emanan. Tengo miedo de que algún día un descuido me vulnere y quizás…

El noble espíritu de la juventud

Necesitaba sangrar el brazo inmaculado y sentir que salía esa sangre espesa casi negra, que era miel de purga, de purga de tanta oscuridad. Necesitaba botar eso, sacarlo; toda sonrisa que salía de su boca era una necrosis, el aire que entraba a sus pulmones retornaba tan putrefacto al mundo que las moscas al olerlo se suicidaban y su tacto sudadito blanquecino corrompía vestidos de primera comunión, charol blanco, algodones de azúcar, hímenes de bebés,…

Interferencia

Me dispararon al cruzar su espacio aéreo. Al encontrarme me levantaron y me dijeron que no las necesitaría más. Tomaron mis dos apéndices de luz y me aseguraron que los hombres no podían mantenerse en el aire. Me confinaron a un cuerpo. Me asignaron un género. Me insertaron en alguna rama taxonómica de los mamíferos. También me condicionaron a ser bípeda y a tomar un avión cuando quisiera desplazarme en las alturas. Luego me dieron…

Conversaciones VI

Mi maestro vino a verme con una duda en mente. Por primera vez en todos estos años parecía buscar mi consejo. —Creo que he perdido mi espíritu —me dijo mientras buscaba con la mirada por toda mi casa—. Tengo la sensación de haberlo extraviado en algún lugar. —¿Ya buscó en su baño? —Ya. —¿En su cocina? La comida pudo ser su perdición. —Lo sé. Pero tampoco estaba ahí. —Cualquiera puede extraviar el espíritu en su…

Los números bajos y elevarse

Era buena en lo que hacía gracias a la disciplina. Jamás comía ni más ni menos de lo debido. Le gustaba el control sobre sí misma. Cuidaba todos los detalles del día porque sabía que cada uno le llevaba a la noche y eso significaba menos tiempo de mañana. Se miraba al espejo cuando debía hacerlo. Con una mano puesta en la barra de madera, estiraba el otro brazo y hacía un demi plié y…

Mar adentro en mis ojos

Toco la puerta. Hace frío en mis manos entumidas y las palabras no dichas tuercen mi lengua. Aún de noche, llueve en mis cachetes pegajosos y mi cara, sartén de pasadas cachetadas, evapora tempestades. Nadie abre. La media Luna me recuerda las veces que mintió porque no sé si se burla o sonríe. Toco la puerta. Mi corazón recorre realidades alternas donde vivimos felices para siempre, pero mi mente las devora con razón. No puedo…

Relevo

Andrea es esa clase de mujer que no conoce la fatiga, apenas termina su encuentro con Diego corre a casa de Daniel para instalarse en la cama donde le rinde homenaje a todas las mujeres del mundo. Daniel la ha visto llorar, reír, gritar, rezar, rogar, gemir, dar órdenes, recitar poemas y cuanta cosa pueda uno imaginarse. La última vez llegó vestida de blanco con un peinado de salón que empezaba a perder la forma,…

Tejedor de Almas

El Tejedor de Almas era un ángel demasiado alto, poco luminoso, translúcido, de mirada vaga aunque de dedos precisos. No las hacía en serie, después de todo en la eternidad el tiempo no pasaba muy rápido, podía tardar miles de años en perfeccionar una, colocar el hilo correcto en posición, unirlo al de otra u otras por medio de hilitos rojos de esos tan famosos. Los ángeles de Sal iban y le pedían mejores resultados,…

Intangible y absoluto

El viento se había cansado, pero la quietud era casi brillante y traspasaba mi todo traslúcido. El lapso de un suspiro me llevó hacia la negrura del espacio. Remonté sobre el universo infinitamente de ida y vuelta hasta posarme entre el espacio mínimo entre pétalo y pétalo de una rosa. El silencio me transportaba elíptico, circular o amorfamente, separándome y uniéndome a cada color del arcoíris de aquella tarde de lluvia soleada. Infinito, infinito y…

El Espíritu

Mi historia fue al revés: nada de pobreza, andar en la calle lavando carros, o salir de una vecindad llena de escuincles llenos de mocos y viejas madreadas. Nací en una colonia cerca del aeropuerto, viví bien y nunca nos faltó nada. Mi jefe tenía una distribuidora de pañales desechables en la central de abastos y además de ir a la escuela, me crié ahí entre todos los comerciantes; éramos un chingo de niños y…

La culpa de siempre

De esos trayectos interminables recuerdo el olor a hierba y cebolla. Ese olor que me abría los ojos de golpe para por fin despertar. Antes de Candelaria de los patos el metro paraba en La Merced. En aquel entonces todavía era joven y tenía fuerzas que me levantaban y me movían; creer en la vida y en una lucha para no sólo sobrevivir. Ahora ya no creo en nada aunque de pronto vuelve a mí…

Vigía desertor

Siempre que estoy inmersa en la rutina busco la manera de abordar un avión para verte a ti, a todos. La urbe asfixiante me incita a buscar más oxigeno. Desde lo alto, en la ventanilla, te miro sin conocer tu rostro, sin saber tu ubicación, rutina o voz. Te descubro como una luz, brillante, semejante a mi. No distingo raza ni estrato social; simplemente dejo que la imaginación nos encuentre y haga que seamos amigos,…

Toda la noche vi crecer el fuego

¿Cuándo es demasiado honda la tierra? ¿la tersa mano de la demolición?, el ojo adormecido por las afasias y el pájaro equivocado que entra por la puerta a la casa y da un rodeo. La naturaleza es una ramera, pero ¿quién la juzga si trae los nuevos botones a tus labios? Si la rapiña ha construido una bella ciudad de tu lado de la ciudad. ¿No es acaso más bella la palma africana que el…

Limpieza

Sus avenidas eran rectas y perfectamente paralelas, a vuelo de pájaro parecía un dibujo de maqueta perfecta y milimétricamente trazado. Al este y hacia las afueras aparecía una kilométrica vía férrea que se perdía hacía el norte por detrás de la arboleda esmeraldina. Sí, era una gran urbe acunada entre montañas y bosque. Por las noches se encendían sus luces de neón de tal forma que, como toda gran ciudad, impedía ver las estrellas cuando…

Cada noche es una aventura en mi ciudad

Mientras camino por la banqueta me doy cuenta de que alguien me sigue. Trato de aflojar el auricular que traigo puesto ­­(siempre el izquierdo para que el derecho pueda detectar cualquier señal de acercamiento). Acelero el paso y aprieto la correa de mi mochila; no quiero voltear, eso me restaría unos segundos para reaccionar y salir corriendo si fuera necesario. Cuando llego a la esquina doy la vuelta tratando de encontrar un lugar abierto; algo…

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